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El Colchón
Tiene que tener la firmeza suficiente para adaptarse a la presión del cuerpo. Puede ser de muelles, de espuma y de látex. Los primeros presentan distintos grados de firmeza, según el refuerzo de los muelles. Su elasticidad, es muy buena y duran entre los 10 y los 12 años. Los más conocidos son los de poliuretano, mientras que los de espuma visco elástica se recomiendan para las personas que deben estar mucho tiempo en la cama. Los de látex, son más caros y duraderos, además de adaptarse a los movimientos que se hacen al dormir.
La Ropa de Cama
Edredones, nórdicos, mantas y sábanas, conforman una amplia gama de tejidos que nos proporciona el tacto y la comodidad deseadas. Los materiales, naturales son los que más transpiran pero también hay tejidos mixtos de calidad. Procura evitar los materiales poco transpirables ya que conducen a un calentamiento incómodo.
La Almohada
Hay que escoger, la que más se adapte a tu cabeza y cuello. Por ejemplo, si acostumbras a dormir de lado, debe ser alta y dura. Si duermes en pareja, lo ideal es que cada uno tenga la suya. Las hay de plumas, látex y fibras de poliéster.
Los Pijamas
Las prendas deben ser ligeras, no demasiado amplias y preferiblemente sin botones ni gomas que aprieten. Los expertos, desechan la lana como material para confeccionar los pijamas.
El Somier
Una buena base ofrece una mayor adaptabilidad a las formas y al peso corporal. Por este motivo, el somier más indicado es el de madera. Los hay articulados, indicados para personas con mala circulación en las piernas, y abatibles, en los que se pueden guardar cosas.
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